viernes, 11 de enero de 2013

Toros, fútbol y sociedad

El otro día le dieron el balón de oro a Messi y se revolucionó el mundo. Especiales, reportajes, portadas de periódicos... En nuestro país todo el mundo hablaba del tema y protestaba de porqué no se le otorgó a Iniesta. Con el tema de no poner a Casillas, de Mourinho, de Cristiano... siempre está todo liado. Y yo cada vez le presto menos atención. El fútbol cada vez me gusta menos.

De pequeño me gustaba jugar con mis compañeros, hacíamos deporte, mejorábamos nuestra técnica, nos ilusionaba este deporte. Incluso estuve varios años en un equipo donde nos enseñaban, además de jugar, otros valores como deportividad, compañerismo, lealtad, sinceridad, educación...

Y cuando veo el fútbol actual no veo nada de eso. Es un deporte, si es que se le puede llamar así, donde no se ve casi nada de eso que nos enseñaban nuestros entrenadores. En todos los partidos se ven insultos, faltas de respeto, empujones a traición, patadas, engaños... Eso es lo común. Si nos vamos a lo extremista podemos ver a los dos equipos a puñetazos, a los aficionados desmontando el estadio como salvajes, cantando insultos, rompiendo cristales de los autobuses de los equipos...
Algo habitual en el fútbol...
Y eso es lo que revoluciona el mundo. Eso y las típicas ruedas de prensa donde los despropósitos también son bastante comunes. Ese fútbol que, por lo menos para mí, deja bastante que desear como deporte es lo que interesa. El ídolo de las nuevas generaciones son esos personajes como Cristiano Ronaldo. Y realmente me da pena.

Mientras que el fútbol cada vez ocupa más sitio en los medios de información el mundo del toro ya no ocupa nada. Mientras un hombre se juega la vida, con orgullo, cara a cara contra una fiera indomable, el futbolista se preocupa en meter una pelota en una red para ganar un partido. Mientras el torero tras una cornada aguanta en el ruedo sin ni siquiera mirarse y se enfrenta al toro de nuevo, el futbolista si le rozan un tobillo se tira al suelo, patalea, se revuelca, llora e incluso se lo llevan en camilla. El torero tras una cornada de veinte centímetros que le atraviesa el muslo a la semana está toreando hasta con los puntos puestos, el futbolista tras una microrrotura fibrilar se lleva tres semanas de baja con los mejores fisioterapeutas. Sin embargo, interesa más el fútbol que el toro.
Con la cornada y todavía sigue en el ruedo...
Ya no se valora la hombría, la verdad, la superación... Ahora todo es artificial. Yo no logro entender como a los niños actuales les puede gustar más jugar a la videoconsola a un juego de tenis que ir a jugar al tenis de verdad. Lo que más les impresiona del juego es lo real que es pero ¿no es más real jugar de verdad? Ya hombre, pero cansa. Ahora interesan más los insultos de telecinco que la realidad de la muerte.

Pero no hay problema. De aquí a unos años el toreo será uno de los espectáculos preferidos de la sociedad. Al ritmo que vamos, donde el toro cada vez parece menos fiero, el torero cada vez parece menos hombre, donde el engaño se aprecia en cada muletazo y en cada pitón, donde se inventan la corrida incruenta con velcro... Así solo hará falta un "reality" de esos tan modernos para poner al toreo en boca de todos. Mientras tanto, a los que nos gustan los valores de antaño, seguiremos conformándonos con los Cuadri, Victorinos, Fuente Ymbros, Cebadas... y con toreros como Fandiño, Castaño, Urdiales... Los culpables del estancamiento de la tauromaquia en el pasado...

7 comentarios:

  1. Alberto:
    He jugado al futbol, en plan amateur claro esta, nada de otro mundo, pero si es cierto que los entrenadores (algunos) te enseñan valores que luego en el campo no se aplican. Pero es que en el toro, por dentro, pasa lo mismo... y así esta el mundo del toro actualmente.

    Como bien dices, se valoran y SE PAGAN mas a los futbolistas en este pais que a los toreros, cuando estos últimos exponen infinitamente mas que los primeros. Por exponer, exponen la vida fijate. Pero tambien te puedes fijar como esta en este pais el futbol y los toros.

    Con respecto al futbol, el Madrid y el Barça se reparten la mayor parte de los derechso de televisión, mientras a los demas equipos les dejan las sobras. Luego, estos fichan a quien quieren y la diferencia entre estos dos monstruos y el resto son mas que notables. Sus aficionados (los del Madrid y Barça) nos vacilan a los demás cuando nos golean y sin embargo, los béticos o recreativistas como yo SOMOS FELICES. Ahora, aplicalo a los toros a ver si encuentras similitudes. Todas las del mundo: Las figuras cobran cantidades desorbitadas y siempre juegan contra juveniles. Las goleadas estan cantadas. Y mientras tanto, otros disfrutamos con los modestos, Castaño, Urdiales, Robleño, Fandiño... que siempre juegan contra los grandes y se dejan el alma para no salir goleados.

    Vaya parrafada que te acabo de soltar chaval!! no se si se me habrá entendio, pero me he quedao de a gusto que no veas.

    Un abrazo. Ah, y por cierto, a mi tambien cada vez me gusta menos el futbol.

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    1. MARIN: Te he entendido perfectamente y llevas muchísima razón. El problema está en las facilidades que se les dan a unos y las trabas que se les ponen a otros, tanto en el fútbol como en el toreo. Mientras unos se tienen que partir la cara con lo más duro del campo bravo y cobran cuatro perras y encima ni se lo reconocen, a otros los ponen con lo más noble y facilón que se encuentre, le pagan una millonada y, encima, se lo cantan todos los periodistas pelotas. Eso de ganarse las cosas en el ruedo se acabó hace mucho tiempo y creo que es uno de los problemas de la fiesta actualmente.

      En fin MARIN me hicieron perder la ilusión por el fútbol pero por el toro, por mucho que lo intenten, no me la quitan, me niego.

      ¡Un abrazo!

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  2. Querido amigo albeto como te dije esta mañana te voy a poner un pequeño comentario con mi opion al respecto.
    En eso de los valores que aporta el futbol y que según tu dices que no se ve en un campo de futbol no estoi de acuerdo con tigo,porque en la mayoria de los partidos se ve como un jugador levanta a un rival tras una entrada por ejemplo, asique por unos pocos salvajes no podemos generalizar, es como si en el mundo del toro donde se demuestra valentia,arte y afición ubise un torero que solo torea por dinero y ya dijesemos que todos los hacen por lo mismo.
    Bueno pues nada que ya he cumplido mi palabra, ahora a estudiar.

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    1. ¡Hombre, tu por aquí! Ya se que no podemos generalizar, pero si que veo una corriente en el fútbol que tiende cada vez más a la falta de deportividad. Además, creo que el problema está en que donde se está creando esta tendencia que es en el fútbol profesional. Seguro que en categorías inferiores los chavales son un ejemplo de deportividad. Lo que no se puede tolerar es que profesionales (ya sean muchos o pocos) tengan conductas antideportivas y menos aún en equipos de alto renombre. Primero porque dañan el deporte y segundo porque son el espejo de muchos niños y jóvenes y deberían pensar esos futbolistas en el ejemplo que les están dando. Por eso cada vez me gusta menos el fútbol.

      Un saludo y ¡estudia! que ya mismo tenemos los exámenes encima.

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  3. Alberto:
    Ya ves, con lo que se puede aprender tanto en el fútbol, de espectador o practicante, y en los toros, de igual manera, parece que estamos tan sobrados de ética y buena educación, que nos permitimos el lujo de despreciar todo eso. En el fútbol sería el entrenador el que tendría que ser un modelo para los jugadores, el capitán para los compañeros y los padres para los niños que juegan o miran.
    En los toros hay otros valores, pues se incluye la presencia cierta de la muerte, pero como bien dices,todo esto se va degradando. Un niño puede aprender que se puede ser exigente, pero siempre respetuoso y que una cosa es un señor de luces en la plaza y otra fuera, o que un animal, el toro o el caballo, son eso animales, pero a los que también hay que otorgarles ese respeto, pero en su justa medida, porque si nos pasamos, acabamos en el mundo de Disney y ya sabemos lo que pasa.
    Un abrazo y gracias por hacernos cavilar sobre un tema tan antiguo cómo actual y que cada vez se va viendo peor.

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    1. Enrique: Lo que me da más pena de todo esto es que la sociedad actual cada vez tiene menos valores y piensa menos las cosas. Para mí no es nada lógico que a los animales se les trate como personas y, mientras tanto, cada día hay más asesinatos, violaciones, insultos, peleas... No lo veo nada lógico.

      El problema de la sociedad actual creo que es que todo lo llevamos al extremo. Y uno de los temas que más se está llevando al extremo son los animales. Cada vez que veo a un perro por la calle con un abrigo me pongo malo. Una cosa es que intentemos evitar el maltrato animal y que intentemos tener a los animales en las mejores condiciones posibles, pero de ahí a llegar a olvidar que son animales hay un largo trecho. Muchas de las personas de nuestra sociedad vive en el mundo de Disney y eso es lo que hay que evitar. Los animales son animales y las personas son personas y lo dice un estudiante de veterinaria. Muchos de mis compañeros me criticarían por estas declaraciones pero es que la realidad es así.

      Un abrazo amigo Enrique y gracias a ti por pasarte por aquí y dejar comentarios tan lógicos y elocuentes como este.

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  4. Hola Alberto, hace unos días que no pasaba por aquí y siempre apetece dar un punto de vista ciertamente distinto.
    Os propongo reflexionar sobre lo que,a mi juicio, cimenta las claves del éxito del fútbol y del deporte en términos generales.
    No está en la propuesta de valores o conductas sino en la capacidad de identificación de los espectadores con uno u otro equipo.
    Las personas somos animales sociales, que tienen el instinto o la necesidad de pertenencia a un determinado grupo o tribu. Identificarse como miembro de un clan que mide su supremacía frente a otros clanes. El clan precisa, además uno o varios líderes como cualquier otro grupo animal. El deporte y los deportistas capitalizan estos sentimientos y facilitan la identificación de los individuos. Esto lo puedes apreciar de forma exagerada durante las olimpiadas. Mi abuela no entiende nada de deporte, incluso dice que no le gusta, pero hay un momento en el que dice¡quieto todo el mundo, que corre el nuestro, el español, y cuando gana no gana el deportista, gana ella.
    ¿Quien ganó el mundial? ¿los jugadores? No, el mundial lo ganamos nosotros.
    Esta capacidad de identificación existía en España y en otras partes del mundo de los toros en las épocas de las grandes rivalidades entre toreros. La gente se polariza y se identifica con uno u otro. Los toros han perdido esa capacidad d conectar con la sociedad por muchas razones Disney incluido, pero también porque las estructuras taurinas se han olvidado de cultivar la rivalidad como esencia de la fiesta.

    Perdón por si el comentario resulta excesivamente denso o largo y suerte en los exámenes.

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