jueves, 13 de diciembre de 2012

Domingo Flor, una leyenda viva

Una de las familias del campo bravo más populares y conocidas son los "Flor" de Medina Sidonia. Numerosos mayorales y vaqueros han salido de esta gran familia. Sus vidas han ido de la mano de multitud de ganaderías importantes y muchísimos toros de bandera han sido criados entre sus manos. Pero de todos ellos el que más me llama la atención, el que más aficionado me parece es Domingo.
Domingo Flor un sabio del campo, el toro, el caballo y la garrocha
Se llama Domingo Flor Parrado pero muchos le conocen con el cariñoso apodo de "El Arrugao". Y es que Domingo refleja en su mirada 65 años de sol, lluvia y levante. 65 años alrededor del toro bravo, alrededor del campo andaluz. Muchos años a lomos de un caballo o incluso una burra.

Porque así fue como empezó todo. Domingo, cuando todavía era un chiquillo, guardaba cochinos por los campos de Medina Sidonia montado en una burra. Y un buen día iba con su burra por un camino cuando se encontró con un señor varios años mayor que él, que no era ni más ni menos que D. Salvador García Cebada. El ilustre ganadero viendo el arrojo que derrochaba aquel chavalillo con aquella burra le propuso un desafío con el fin de reírse de él un rato. Tenía D. Salvador una yegua que era bastante complicada y que era casi imposible de montar y le propuso al joven montarla. Aquel chaval era bastante arrojado y se montó decidido en aquella yegua. Al poco tiempo salía el mozo por las orejas pero no le daba tiempo a caerse que otra vez estaba montado. Así sucesivas veces. D.Salvador supongo que conseguiría su propósito, que era reírse un rato, pero no pasó desapercibido el arrojo y el valor del chaval.

Al poco tiempo D. Salvador, impresionado con aquel joven, contrata para su ganadería no sólo a Domingo, también a sus dos hermanos, Antonio y Manolo. A Domingo lo pone de encargado de las cuadras y los caballos, debido a su manejo con los equinos. A Antonio lo puso encargado de los toros y posteriormente se convertiría en mayoral de la ganadería, y a Manolo lo puso encargado de la maquinaria y el pienso.

Pasaban los años y Domingo y sus hermanos iban aprendiendo el oficio con su hacer diario. Además tenían otros alicientes. No era difícil aprender y aficionarse al toro viendo como se formaba la ganadería de Cebada Gago mientras en los tentaderos tentaba D. Salvador junto a D. Álvaro Domecq y Díez. De todos estos años y de todos aquellos toros fue aprendiendo Domingo.
Todavía nos demuestra su saber por los correderos de nuestro campo bravo
 Tras una época en "La Zorrera" Domingo abandona al que fuese su descubridor D. Salvador y se marcha con un ganadero nuevo y emergente, D. Juan Torres. Este ganadero para formar su ganadería compra desecho de Mª Carmen Camacho y Nuñez del Cuvillo y posteriormente agrega algo de Jandilla. Y Domingo, mayoral entonces de Torres Gallego, va metiendo en su memoria las vacas, sementales, toros y novillos mientras que comienza la andadura esta joven ganadería.

Tras toda una vida dedicada a "La Canaleja" y a su ganado Domingo lleva junto a Pedro Torres, hijo del fundador, todo el entramado de la vacada. Y pese a su edad nos demuestra en su trabajo diario la maestría que ha ido adquiriendo durante todos estos años. Doma todos los caballos de la ganadería, ampara al ganadero y a su familia en las labores del campo, con especial atención al tentadero de machos, y sobre todo, los ampara en la selección. En las retientas de machos Domingo es especial. Los pone al caballo e interpreta signos que nadie ve. Mientras todos observamos al animal fijo, parado, cuadrado, Domingo puede decir de repente "Puerta, que no sirve". Cuando luego le preguntas porqué le abrió te dice: "¿No viste que miró hacia el lado?" o "Se lo pensó mucho" "Bajó la cabeza"... Un sinfín de detalles a los que sólo él tiene acceso. Y el ganadero lo sabe y le da vía libre, sabe que Domingo sabe de esto más que mucha gente, y que aquellos tentaderos de D. Salvador y D. Álvaro marcan para toda la vida.
Un binomio especial. Total confianza de D.Pedro en su mayoral
Actualmente Domingo Flor sigue fiel en su ganadería con sus caballos y sus toros a la orden de D. Pedro Torres. Y el trabajo de este buen binomio está teniendo sus frutos. La ganadería se está viniendo arriba y sale bastante brava. De aquí a unos años si los detalles de Domingo siguen saliendo en los tentaderos estaremos hablando de una ganadería puntera.
Los "niños" de Domingo demuestran su bravura en el tentadero de machos
Hablando de él, guardó cochinos, vió como se formó la ganadería de Cebada Gago, forja con sus manos la ganadería de Torres Gallego, pero lo más importante, sabe del campo, del caballo y del toro como pocos saben. Es un bohemio del campo, es leyenda viva, es Domingo Flor "El Arrugao".

2 comentarios:

  1. NO, NO VOY A INSULTAR A NADIE. SIENDO QUIEN SOY Y MAS DE ORIGEN GANADERO Y CAÑICULTOR, CON UNA RAMA DE MI FAMILIA DEDICADA A LA GANADERÍA DE LIDIA, COMA LA DE LOS ARENGUES EN VZLA. SOLO QUIERO RECALCAR A QUIENES DESPOTRICAN DE ESTE ARTE QUE SE METAN EN UNA PLAZA, CON UN ANIMAL DE 500 KG EN FRENTE Y DESPUÉS ME HABLAN. PERO SI QUIERO DEJAR UNA PREGUNTA EN EL AIRE PARA LOS CONOCEDORES DE LA HISTORIA DE LA TAUROMAQUIA , ES ESTA UNA HERENCIA DEL CIRCO ROMANO?

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    1. Jesus Eduardo: Me alegro mucho de que usted no insulte a nadie. Insultar no es la manera de que los antitaurinos nos entiendan, la manera de hacernos comprender es explicarles todo lo que mueve el toro, lo que es una ganadería, como vive el toro, las personas y el arte que mueve el toro... Esa es la manera, insultando sólo conseguimos ponernos a su nivel y nada más. Hay que explicarles que es el toro y si quieren escuchar y aprender, o al menos interesarse por saber bien; si sólo quieren hacer oídos sordos y seguir insultando que sigan con su falta de educación.

      Respecto a la historia de la tauromaquia no soy el más indicado para hablar puesto que sólo se de ello lo que sabe todo el mundo y hay muchas opiniones al respecto. Mi opinión es que la tauromaquia surgió de la caza del toro en la naturaleza. De ahí surgió el arte de cazar toros y hubo personas que se fueron haciendo famosos por su habilidad. Después para algunas celebraciones del pueblo, los nobles, reyes, religiosos y demás cuestiones, se sacrificaron toros en las plazas de los pueblos por los más habilidosos y afamados "matatoros" de la época. Este espectáculo fue gustando a las personas y posteriormente se construyeron recintos especializados para tal fin.
      Pienso por tanto que no es una herencia directa del circo romano. Lo que sí creo es que hay una herencia indirecta de la cultura romana tanto en los toros como en nuestra sociedad. Con respecto al toro la posición del presidente, la conformación del ruedo, la presencia de los pañuelos... Esos detalles sí creo que serán herencia de la cultura romana, pero será una herencia dejada indirectamente en nuestra cultura.

      De todas formas quiero dejar claro que no entiendo mucho de este tema y que sólo es una opinión más.

      Un saludo y muchas gracias por pasarse por aquí y dejar sus opiniones.

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