jueves, 4 de abril de 2013

Una sorpresa de despedida: el toro "Ciclón"

Era el último día en casa después de una semana y fue un día de sorpresas. Todo empezó mal y nada apuntaba a que ese domingo de resurreción fuese un día especial. Como siempre, me levanté temprano y lo primero que hice fue mirar por la ventana. El agua corría por las cuestas de Medina y el cielo no pintaba mejoría. Era el último día en mi tierra y quería aprovecharlo. Las botas de agua esperaban al pie de la cama para el último paseo por el campo hasta bastante tiempo, la cámara esperaba cargada en su funda para hacer algunas fotos con las que animarme durante el exilio en la ciudad, la gorra campera esperaba también pero nada se podía hacer. Llovía a mares.

Las nubes cubrían Medina y no me dejaban ir al campo
 Me llevé toda la mañana en casa esperando el milagro que no llegó y el único consuelo eran las crónicas de una corrida de mi tierra que el día anterior había salido bastante buena en Arles. La de Torrestrella sirvió con algunos toros buenos y me entretuve buscando algunas fotos y leyendo resumenes y comentarios.

"Frutero", nº 31, de Torrestrella. Con él Fandiño hizo la mejor faena de la feria
 El cielo seguía descargando agua y la pena por no poderme despedir del campo me invadía. Al llegar la tarde fui a ver la corrida de Cebada en Arles y me empezó a entrar la alegría. Las sorpresas empezaron a surgir. Pude ver lo que hacía tiempo que no veía, un tercio de varas en condiciones, un toro bravo en varas, una corrida variada, la confirmación de la recuperación de una ganadería que me encanta, un torero que se la jugó como tienen que hacer los toreros... La corrida al menos me alegró un día de despedida.

Los astifinos y encastados toros de Cebada me alegraron la tarde de la despedida
 Y cuando ya iba en el coche para casa, como despedida, decidí ver el campo al menos desde la carretera. Pasé primero por "La Canaleja", luego por "Los Alburejos", llegué a "El Toñanejo" donde di la vuelta y para volver al pueblo pasé por "La Quinta". Entonces me llevé otra grata sorpresa. Iba despacito porque había varías vacas pegadas a la carretera y, de repente, veo un toro colorado entre ellas. No lo pude ver bien porque entre lo nublado del cielo y que era casi de noche había muy poca luz, pero enseguida me vino una idea a la cabeza ¿Será Ciclón? Aceleré hasta la rotonda, di la vuelta y dejé el coche donde pude. Me bajé a toda prisa y las vacas se asustaron y salieron corriendo de allí. Detrás iba Ciclón. Estaba en las vacas. Con los pies llenos de barro hasta el tobillo, mojado pero con una sonrisa que no me cabía en la cara volví hacia el coche. Ya casi que me había despedido.

Bajo las nubes, allí a lo lejos, estaba Ciclón junto a las vacas
 Llegué a casa resignado de mi vuelta a Cáceres, pero contento, y me puse a hacer la maleta. Después de cenar llamé a mis compañeros de viaje y me dijeron que salíamos después de comer, sobre las cuatro. ¡Tenía una mañana más! Y ya sabía a donde iba a ir.

Me levanté temprano, miré el cielo y parecía que ese día si iba a respetar mi despedida. Estaba amaneciendo y ya estaba en el campo. Las vacas estaban dispersas por el amplio cerrado y mi afán era encontrar a mi amigo Ciclón. Tras andar un buen rato lo pude encontrar. La alegría me invadió. Allí estaba él, rodeado de vacas y becerros, orgulloso de ser un nuevo semental. Me miró con indiferencia y siguió con el cortejo a su primera compañera.

Ciclón rodeado de vacas y becerros...
...y cortejando a su primera novia, esta bonita vaca colorada
 Me llevé tras él toda la mañana. Desde lejos, sin molestarlo, disfrutaba de verlo entre las vacas. Le hice cientos de fotos. Disfruté de ver a un amigo tan feliz, de ver el final de una preciosa historia que jamás olvidaré. Cuando se acercó la hora de comer me fui a casa sabiendo que ahora sí me iría de mi tierra por un tiempo. Me fui contento por haberme podido despedir del campo y por la alegría de un amigo, de mi amigo Ciclón.

Ahora cuento los días hasta la próxima visita a mi amigo...

6 comentarios:

  1. Es curioso Alberto, pero cuando parece que todo se echa a perder, viene un amigo y lo arregla. Y ahí estaba Ciclon, con esa cara de bueno que no se pue aguantá. El toro, siempre el toro. Me alegro Alberto.

    Por cierto, a nosotros tambien nos ha caido de lo lindo por aquí. Y yo he ido al campo con agua y todo, y al final han sido las fotos mas bonitas. Ya te mando algunas.

    Un abrazo.

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    1. MARIN, la verdad es que sí, el toro nunca falla. Algunos días también fui lloviendo pero ese día era imposible, caia la de dios. Lo que me pasa con lo de echar fotos los días de agua es que se me moja la cámara y no quiero arriesgar. ¿Cómo lo haces?

      A ver si me las enseñas que tienen que ser preciosas, sobre todo si es por el entorno de "Comeuñas".

      Un abrazo.

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  2. Pelopinto, Pelopinta, Pepón, Ciclón, todos esos personajes hacen parte de tu vida, y nosotros difrutamos de tus momentos de alegria y de felicidad gracias a ellos y vosotros todos.
    Tu amigo Ciclón tiene mucha suerte. Y lamento que los antis que no entienden español no leen esas entradas.
    Abrazos y felicidades

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    1. Pedrito es una alegría conocer esta historia tan bonita. En los tiempos que corren con la fiesta aquí en España estas historias dan ánimo para seguir fiel a esta afición al toro bravo.

      He considerado tu propuesta y pienso que sería interesante que muchos antitaurinos conociesen esta historia y tras un rato he conseguido ponerle un traductor al blog. No sé si será eficiente o no, pero al menos facilita algo el trabajo de traducir.

      Un abrazo y muchas gracias por la propuesta

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  3. Alberto:
    No sé por qué me da, que cualquier día decides hacerte antitaurino y no volver al campo ni nada de nada, jejejejejeje. Chico, da gusto leer ese entusiasmo contagioso. que dan ganas de coger el coche y echarse para allá abajo. Además ahora, que el campo tiene que estar como a punto de explotar y reventar de colores. Verás como antes de que te des cuenta estás ahí de charleta con ciclón, tú contándole tus cosas y él hablando del genio de las vacas y lo duras que se ponen a veces. Pero si quieres calmar tu afición, pues nada en mayo aprovechas y te pegas un paseo por Madrid, no sé si a ver toros, pero al menos para entrar a la plaza.
    Un abrazo

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    1. Enrique: Es que el campo y el toro es lo más bonito del mundo. Pues si te entran más ganas de la cuenta solo tienes que coger el coche que ya me encargaré de enseñarte toros por algún lado y llevarte a conocer a Ciclón.

      Ya falta poco para volver y se me está haciendo eterno. Falta poco más de una semana y ya estoy deseando volver. Tiene que estar el campo todavía más bonito de como lo dejé.

      He visto los carteles y eso me temo, que la temporada de Madrid se puede hacer más larga de la cuenta. De todas formas alguna temporada tengo que ir a Madrid. La plaza de más categoría que he estado ha sido Sevilla, y no me puedo morir sin ver toros en Madrid, Bilbao y Pamplona (como mínimo). Es un sueño por cumplir.

      Un abrazo Enrique. No te preocupes que algo bueno en Las Ventas verás hombre, que las figuras este año no van tanto...

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