sábado, 10 de agosto de 2013

El Viento y el Toro

Estamos en el mes de Agosto, pleno verano en la Península. En casi todos los lugares de España el calor aprieta. En el centro de la provincia de Cádiz, en Medina Sidonia, lo que aprieta es el levante. Y es que este rincón se caracteriza, además de por sus toros y sus playas, por ser una zona muy ventosa.

El viento en este rincón le peina el flequillo a las vacas...
...y hace que algunos árboles crezcan con una forma singular
Entre las callejuelas de Medina es raro el día que no sopla el viento. Puede venir desde cualquiera de los puntos cardinales: el más frío del Norte, la denominada "marea" del Sur por venir fresco desde el mar, el llamado "poniente" que procede del Oeste que es donde se pone el sol, y el rey de todos, el temido y potente "levante" que viene del Este. Como podeís suponer se denomina "levante" porque es por donde se levanta el sol cada mañana.

Las bonitas calles de Medina son visitadas asiduamente por el "levante"
Cada uno de estos tipos de viento es diferente y afecta a la temperatura, a los cultivos y a la manera de vivir de las personas. Ahora en verano cuando el levante sopla con fuerza casi todos los habitantes de la provincia piensan en la playa. Con este viento es casi imposible tumbarse en la arena. Desde mi ventana, como casi siempre, yo no pienso en el mar, pienso en los toros y en su comportamiento.

Pienso en el toro, en el misterio de su comportamiento
En verano con las temperaturas tan altas la vida del toro cambia por completo. En general el toro se muestra más activo cuando el calor aprieta menos, al amanecer y al atardecer. Es a esas horas cuando el toro va al comedero a buscar el pienso y al pilar a beber. También al estar más activos es cuando se relacionan con sus compañeros y aparecen las peleas. Sin embargo, en las horas más calurosas del día los toros se limitan a refugiarse del calor y las moscas debajo de los acebuches.

Al atardecer los toros se acercan al pilar...
...y al estar más activos aparecen las peleas
Sin embargo, al mediodía descansan a la sombra de los acebuches
Pero este comportamiento habitual se puede ver alterado por el viento que sople. Los días en los que el viento sopla más fresco el toro sale antes de la sombra. Esos días de "poniente" o "marea" los mugidos se escuchan a media tarde y los toros se suben a lo más alto del cerrado para aprovechar el viento fresco de la tarde. Ese viento al proceder del mar es mucho más húmedo y refresca las hojas de los acebuches. Para los toros ese frescor es muy apetecible y es frecuente verlos en estas tardes frescas, antes del atardecer, ramoneando en los árboles que al mediodía los protegen.

Los días de "poniente" los mugidos se escuchan antes...
...los toros buscan el aire fresco en las alturas...
...y se refrescan con las húmedas hojas al atardecer
El viento más temido en esta zona es el "levante". Su fuerte presencia silba entre las esquinas de Medina y levanta el polvo en los cerrados de los toros. La gente del pueblo se altera con este viento y los toros también. El "levante" unos días antes de aparecer trae mucho calor. En Medina las mujeres lo barruntan y se reúnen al fresco en los patios de las casas intentando evadirse de las altas temperaturas. En el campo los toros te confirman la inminente llegada del fuerte viento con su comportamiento. Como la anciana en el patio con su abanico los toros también están "barruntones". A pesar del intenso calor están muy inquietos y se suceden mugidos y peleas. Otros no paran de escarbar como queriendo esconderse de aquello que presienten. Se miran de lado y la tensión se palpa entre el bochorno.

Las mujeres, en los patios, barruntan el levante...
...los toros se alteran y se miran desafiantes...
...mientras otro escarba y cabecea inquieto...
...y se palpa la tensión entre los colorados
Esa tarde el vaquero vuelve preocupado al cortijo. Sabe que el levante está a punto de llegar y que esa noche puede haber alguna cornada. De madrugada el mugido de los toros le desvela y el sonido de los cuernos chocando no le deja dormir. Finalmente el cansancio le puede y se queda dormido. A la mañana siguiente se despierta tranquilo al ver los molinos girar sin parar en dirección a donde sale el sol. El levante, como barruntaba la anciana y los toros, ha llegado y con él, a pesar del polvo y la molestia que ocasiona, vuelve a reinar la calma en el campo bravo...

El vaquero y el mayoral vuelven inquietos al atardecer...
...y tras la noche respiran tranquilos cuando aparece el levante al amanecer...
...como predijo la anciana en el patio y el toro en el campo...
...y a pesar de la molestia del polvo...
...la calma vuelve a reinar en el campo bravo...

6 comentarios:

  1. Mucha gente se pregunta el porque los vientos tienen ese nombre. Pues mira por donde, el bueno de Alberto Ariza que lo ha explicado sensacionalmente. Ayer estuve con Enrique Martín y su familia en casa Cuadri. Estuvimos viendo los toros y soplaba un suave viento de marea, pero hacia bastante calor y el ganadero nos tuvo que sacar los toros de la sombra para verlos.

    Buenas las fotos Alberto, muy buenas. Un saludo.

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    1. MARIN:

      Lo de los vientos me lo ha explicado la gente de campo desde pequeño, que de el viento, el agua, el calor y todo lo que rodea y afecta al campo son unos expertos.

      ¡Anda que no lo pasáis bien! Me alegro mucho de que lo estéis pasando tan bien y que os hayáis juntado dos amigos tan buenos. Dale recuerdos a Enrique y espero que lo sigáis pasando así de bien.

      Muchísimas gracias Marin. Saludos a ambos.

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  2. Buenos días,Alberto.De casualidad he encontrado tu blog y me parece genial todo lo que escribes.Vivo en la zona de Vejer y me apasiona todo lo relacionado con el toro y el campo,así que muchas gracias por hacernos pasar buenos ratos con tus reportajes y mis más sinceras felicitaciones.

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    1. Paco Gallardo:

      Me alegro mucho de que te guste el blog y por supuesto de haberte conocido ¡Y encima eres casi vecino! Muchas gracias a ti por pasarte por aquí. Un saludo y, de nuevo, muchísimas gracias.

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  3. Alberto:
    No sabes cómo lo pasamos en el campo con Marín, qué grande es el tío.
    Da gusto leerte chico, más que contar lo que pasa con el toro, parece que estás hablando de algo mágico, que realmente lo es. Desde aquí arriba se disfrutan muchísimo tus historias, se paladean despacito y saboreando todos los ingredientes que le echas al guiso.
    Enhorabuena
    Un abrazo

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    1. Enrique:
      Me imagino que lo pasaríais de lujo. Tengo ganas de que nos juntemos y echemos un rato hablando de toros y campo.

      Si que es algo mágico. Hay veces que cuando estás en el campo aburrido porque los toros están muy parados y estás a punto de irte, acaba pasando algo y el campo te vuelve a enganchar y hace que te quedes allí. El campo y la naturaleza es mágica. Solo hay que saber creer en la magia.

      ¡Muchas gracias Enrique! Un fuerte abrazo.

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