miércoles, 19 de diciembre de 2018

Toros, política y ecologismo...

Ahora, por como casi siempre, por intereses, la tauromaquia vuelve a estar en el centro de atención. Vuelven a sacar el tema de los toros periodistas, políticos, animalistas y otra vez todo el mundo a opinar y a poner en cuestión esta afición. Hay personas que piensan eso de "para bien o para mal, pero que hablen", pero yo no estoy demasiado de acuerdo. Estoy cansado de que nos pongan en duda y más aun de que se utilice el mundo del toro como arma arrojadiza ya sea por parte de una opinión política o de otra solo y únicamente con el fin de ganar votos. El mundo del toro es mucho más serio que eso.


Estoy cansado de que al toro bravo se le ponga siempre la etiqueta de la política y curiosamente del pensamiento más de derecha. Los partidos de derecha parecen abanderar la defensa de la tauromaquia y los de izquierda pretenden prohibirla ¿Qué ocurre con eso? Que los periodistas se hacen eco de ello, lo difunden a bombo y platillo y la sociedad se lo cree, pero eso no es así. Cuando eres aficionado a la tauromaquia de verdad y conoces e incluso tienes muchos amigos que comparten esta afición te das cuenta de que hay aficionados de todos los pensamientos políticos, de derecha y de izquierda, monárquicos y republicanos, gente que es muy afín a un partido político y otra que varía más en su intención de voto. Tanto es así que incluso hay toreros de todos los pensamientos políticos posibles. Entonces ¿a qué viene esa etiqueta? ¿por qué esa injusticia de encasillar a la tauromaquia? El mundo del toro es mucho más amplio. Dejen de jugar con esta cultura para conseguir votos. Los votos, señores políticos, se consiguen haciendo política, no demagogia. Tanto los que estáis a favor, como los que estáis en contra, dejen de utilizar la tauromaquia. 


Otra cosa que me llama profundamente la atención es la superioridad moral con la que suelen tratarnos los antitaurinos. Simplemente por pensar diferente ya no somos aceptados, por no pensar como ellos ya somos animales y nuestro pensamiento les parece una aberración, y tampoco lo entiendo. Si yo respeto a todo el mundo ¿por qué no puedo ser respetado? Si mi visión como ser humano y además como veterinario, no es la misma que la de un antitaurino ¿por qué debe estar por debajo a la de él? No lo entiendo. Respeto los gustos de todas las personas, sus aficiones y su forma de vida ¿por qué no respetan la mía? 


Luego está el tema de los ecologistas y animalistas. También me genera gran cantidad de dudas y no lo consigo entender. Quieren que desaparezca el toro bravo, porque no respeta el bienestar animal y el toro sufre y cientos de "argumentos" más. Y yo me pregunto ¿saben de verdad como vive el toro bravo? He tenido la suerte de criarme entre toros, en el campo y he estudiado veterinaria por amor a los animales. Sí, han leído bien, porque me gustan los animales. Dudo mucho que un animalista sepa más de la vida del toro bravo que yo, que paso muchas horas en el campo rodeado de toros y además soy veterinario y he estudiado todo eso del bienestar animal de lo que tanto hablan. Y la verdad, me gustaría que antes de intentar prohibir algo, al menos se informaran bien de lo que están intentado prohibir.


Señores, el toro bravo es ecologismo. Donde vive el toro bravo no hay pesticidas, ni cultivos transgénicos, ni laboreo de la tierra. Lo que sí hay es flora autóctona, la del ecosistema natural e intrínseco de cada zona. También hay mucha fauna. Cientos de conejos, perdices, reptiles y otros animales viven en torno al toro. He visto un águila imperial (esa que tanto protegen) comiéndose un conejo en un alambrado que separa dos cerrados de toros bravos ¿Hay algo más ecologista que eso? Pero claro, desde la pantalla del ordenador o desde el sillón de la oficina esas cosas no se ven. 





También me hace mucha gracia esos que no entienden la gran economía que mueve el mundo del toro. No saben cuánta gente vive de la tauromaquia. Mi abuelo se dedicó toda la vida al toro bravo. Mi madre y mis tíos vivieron del sueldo de mi abuelo, del toro bravo, y como mi familia muchas otras más ¿Quiénes son ustedes para quitarle el pan a tantas familias? ¿Ahí da igual el paro y los salarios? ¿Quiénes son ustedes para quitarme mi afición, mi pasión y mi forma de vida? A mí y a muchísimas personas más ¿Dónde está mi libertad? 


¿Saben quizás lo que es ver a un semental morir de viejo en el campo? ¿O lo que es criar a un becerro a biberón porque su madre murió en el parto? El toro bravo vive de una forma privilegiada y se le cuida con muchísimo cariño y tengo suficientes argumentos para decirlo ya que he visto como vive el ganado manso en extensivo y en intensivo, los animales salvajes, los animales de compañía y muchos otros animales de producción. Me llama muchísimo la atención esos que hablan del bienestar animal del toro bravo desde un piso y con un galgo a su lado. Llevan a los perros al veterinario porque tienen conductas inapropiadas como morder los muebles o destrozar las cosas, pero te hablan de la vida del toro bravo sin conocerla. Eso lo hacen los perros por puro estrés, pero ahí por lo que se ve da igual el bienestar animal. Se quejan del toro bravo cuando, en muchos casos, su pobre perro no es libre ni para hacer sus necesidades cuando le apetece, tiene que esperar a su dueño, pero claro, es muy sencillo en esta sociedad intentar prohibir lo que ni siquiera se conoce. Cada uno es libre de tener a su mascota como considere pero ¿por qué quieren quitarnos el mundo del toro? 




Y por último el tema por excelencia, el toro y España. Muchas personas no parecen de aquí, parecen japoneses. Se creen el cuento de la gitana bailando sevillanas, el torero, el toro y la paella. Señores, se equivocan. No ataquen al toro bravo por ser español. Ni España es solo el toro, ni el toro es solo de España. Eso es un pensamiento tremendamente egoísta. Si en Francia, Portugal, México, Colombia, Perú... la cultura taurina está tan arraigada o más que aquí ¿por qué os limitáis a asociarla con nuestro país? El mundo del toro es universal. Por cierto, a todos aquellos que ven a nuestro país atrasado con respecto a otros europeos (que en ciertos aspectos puede ser verdad) y que siempre nos están comparando con otros países para negativizarlo todo, decirles que en Francia la tauromaquia está mucho más protegida que aquí, que allí el número de ganaderías cada vez es mayor y la afición en el territorio galo está en crecimiento. Además allí hay un gran número de aficionados jóvenes. Y por cierto, allí los antitaurinos tienen derecho a manifestarse, pero los taurinos también tienen derecho a asistir libremente a los toros y no tienen que aguantar insultos y provocaciones. Allí las manifestaciones antitaurinas lógicamente están permitidas, pero no cerca de las plazas de toros, porque consideran que tanto unos como otros son libres. Quizás sea verdad eso de que son más avanzados...

En definitiva, veo muchísima hipocresía, mucha demagogia y muchos intereses con respecto al toro bravo. No concibo como se puede pretender prohibir algo sin conocerlo. Quizás si hubiesen vivido un amanecer entre toros, hubiesen visto a los pájaros alimentándose subidos encima de los toros, viesen a una vaca brava parir y el instinto de un becerro bravo desde que nace, o simplemente el amor y el respeto que las personas del campo le tienen a este misterioso animal, quizás, al menos, nos respetarían...







Muchas gracias, porque supongo y espero, que al menos, se respete mi pensamiento. Felices Fiestas a todos.